Saltar al contenido
MejorPlanta

Todo sobre la Areca. Quizás lleves un tiempo deseando que tu hogar desprenda naturaleza, queriendo ver un rincón de tu hogar más exótico y colorido, sin saber cuál es el elemento que faltaba a tu decoración interior.

Por ello, en este artículo venimos a traerte la que quizás sea la solución ideal para ti: la Areca o Palmera amarilla, que hará que traerá aire fresco a tu hogar.

Esta simpáticas y exuberantes plantas de interior de hoja verde será la compañera perfecta que buscas, aportará personalidad, color, y hará que te enganches sin duda al mundillo de la jardinería.

planta areca
Aunque la palmera Areca nacía en Madagascar en su origen, hoy podemos verla alrededor de todo el mundo, y ¡menos mal! Ya que, si bien en su hábitat puede alcanzar un enorme tamaño y alcanzar su desarrollo óptimo natural, cultivada en interior, y en unas buenas condiciones, podrá llegar a medir hasta dos metros.

Será la manera perfecta de vestir una habitación con un solo elemento, ¿qué más podemos pedir? No obstante, esta cualidad también significa que deberás buscar la ubicación ideal para la Areca, porque necesitará sentirse cómoda durante su crecimiento.

La Areca es una planta perenne, y también se la conoce como palmera amarilla, porque los peciolos de sus grandes hojas, toman un tono amarillo que alegrarán cualquier ambiente donde la pongas.

Es reconocida por sus largos y rígidos tallos, de los que nacen estas originales hojas y, en la naturaleza, sus frutas que florecen generosamente.

Plantada en maceta, es muy complicado que florezca, aunque si se encuentra en unas condiciones perfectas, ¡no es imposible!

¿Quieres comprar una areca sin moverte de casa?

Si estás buscando tener una planta Areca en casa te dejamos las mejores opciones para que puedas comprarla sin tener que moverte de casa.

Aunque sus condiciones óptimas solo puedan alcanzarse en climas como el de Malasia, Asia o Madagascar, como te decíamos, su adaptación como planta de interior te sorprenderá. Pero, para conseguir que tu Areca crezca a la perfección, debes conocer los cuidados esenciales que necesita, y ¡estás de suerte! Porque aquí encontrarás todas las claves para traer el clima tropical a tu hogar, y hacerte con la compañera ideal.

Cuidados de la Areca

La Areca es una planta que ha ganado mucha popularidad entre los amantes de jardinería y decoración a partes iguales, sobre todo en los últimos años, donde ha encajado perfectamente entre las tendencias decorativas actuales.

Sin embargo, el atractivo de la Areca no solo reside en sus características estéticas, si no que también llama la atención el contraste de su majestuosidad, con sus sencillos cuidados.

Areca: luz y ubicación

Este es uno de los aspectos fundamentales a tener en cuenta, sobre si todo si intentas vestir tu habitación de verde con una planta grande y sana. La Areca puede sobrevivir a plena luz, pero siempre preferirá una situación de semisombra.

Por ello, a la hora de buscarle un lugar en casa, es importante elegir un sitio cercano a una ventana, – lo bastante como para que reciba bastante luz durante todo el día- pero sin que los rayos del sol puedan incidir sobre las hojas directamente. Y es que, la luz del sol sobre la Areca, podría quemar sus hojas más nuevas.

Temperatura ideal de la Areca

La Areca proviene de un clima tropical, por lo que su hábitat natural se encuentra en rangos de temperatura bastante cálidos.

Sabemos que conseguir una temperatura bien cálida, y una buena humedad en casa, puede llegar a ser complicado, pero ¡no te preocupes! No deberás mantener tu salón como si se tratase de una playa caribeña, entre los 20º y 27º la Areca estará cómoda para crecer sana y fuerte. Eso sí, intenta airear la habitación asiduamente, evitando las corrientes fuertes o frías de aire.

Algo fundamental es que jamás sometas a tu Areca a temperaturas inferiores a los 15º, el frío es mortal para estas plantas de interior sin flor.

Riegos y humedad de la Areca

La humedad es el segundo aspecto más importante en el cultivo y cuidado de la Areca, ya que esta planta necesita un suelo que se mantenga constantemente húmedo. Éste, quizás, sea el cuidado que más atención requiere por tu parte.

Asegúrate de vaciar normalmente el posamacetas o el recipiente que tengas bajo tu maceta, no dejes que el agua se estanque, ya que podría padecer un encharcamiento.

Durante el verano, y especialmente si vives en zonas cálidas, es bastante recomendable que pulverices tu Areca normalmente. La bruma sobre sus hojas creará un ambiente de humedad que recreará el clima de la planta.

Ten cuidado con el tipo de agua que usas con la Areca, es intolerante a la caliza, así que intenta buscar agua desmineralizada o, mejor que mejor, agua de lluvia.

¿Qué tipo de suelo necesita la Areca?

La Areca no es muy exigente en este aspecto, no necesita un suelo particularmente especial para vivir. Lo único que debes tener en cuenta fervientemente, es el drenaje del sustrato que elijas: debe permitir que el agua de riego drene adecuadamente, para evitar cualquier tipo de estancamiento. La arcilla o el mantillo esparcidos, así como una capa de grava en el fondo, favorecen estas condiciones.

¿Debo abonar y trasplantar mi Areca?

El trasplante será necesario cuando tu planta lo pida. Notarás que, poco a poco, las raíces empiezan a ocupar todo el terreno sin dejar espacio para el crecimiento. Espera al comienzo de la primavera, y traspasa tu Areca a una maceta algo mayor.

Y es que, la primavera es la mayor época de cuidado de la Areca, ya que será también cuando necesite abono. Durante la época más calurosa del año, añade un buen abono líquido al agua de riego cada 15 días, más o menos. Durante el invierno y otoño, suspende el abono.

Plagas y enfermedades de la Areca

Podredumbre

Quizás empieces a notar que tu Areca luce más sufrida y menos vital cada vez, si no ves ninguna señal externa aparente, lo mejor es extraer la planta de la maceta. Una vez fuera, tendrás a la vista las raíces, que podrían ser la clave del problema. Si están blandas al tacto, significa que están podridas por un exceso de riego.

Cuando el problema aún no es demasiado grave, revertirlo es sencillo. Toma unas tijeras desinfectadas, y corta 1 cm por encima de cada zona afectada. Una vez hecho esto, planta tu Areca en terreno seco, y espera al menos una semana para volver a regarla. Para el futuro, ¡controla la frecuencia de riegos adecuadamente!

Hojas con puntas secas

Otra vez nos encontramos ante un problema terriblemente común, causado por el exceso de riegos.

Desgraciadamente, este problema sí es irreversible, por lo que solo podemos darte una solución a medias: mantén controlados los riegos de tu Areca a partir de ahora. En cuanto a las hojas, no hay manera de cambiar el efecto de este fallo, solo podrás recortar la zona seca.

Plaga de araña roja

Se trata de unos pequeños insectos, casi imperceptibles, que causan un amarilleamiento y empobrecimiento de las hojas. Para combatir esta plaga, deberás usar un insecticida específico. En el futuro, mantén el microclima húmedo de la Areca, ya que estos bichitos suelen aparecer por la falta de humedad.

Plaga de cochinilla

Estos pequeños insectos aparecen en forma de manchas marrones sobre las hojas de la Areca, aunque quizás notes la presencia de la plaga por el cambio en el aspecto de la planta: empieza a lucir menos brillante, y con un aspecto poco vital.

La solución es efectiva, pero, no nos engañemos, también laboriosa. Deberás empapar un algodón en alcohol, e ir quitando una a una, después lavarla con jabón neutro y enjuagarla muy bien. La cochinilla adulta no es sensible al insecticida, así que recurre al método natural y, a partir de ahora, ten una frecuencia de riegos adecuada.

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *